

Monasterio Benedictino de la Resurrección
Unidos en la oración, el trabajo y la hospitalidad, custodiamos el silencio contemplativo entre los valles de Ñaña y las orillas sagradas del Lago Titicaca.


Presencia en el Perú
Fundada para sembrar la semilla de la Regla de San Benito en tierras andinas, nuestra comunidad florece en dos realidades: el apacible valle de Ñaña en Lima y la imponente altura de Chucuito en Puno, a orillas del Titicaca.
En cada sede, los monjes consagran sus días al encuentro con Dios, adaptando la milenaria tradición monástica a la cultura y el alma peruana, ofreciendo un oasis de paz y reconciliación.
Una Sola Familia en Cristo
La vida benedictina se expande más allá de la clausura, integrando a hombres y mujeres en diversas formas de consagración y comunión espiritual.
Núcleo Monástico
Oblatura Regular
Oblatura Secular
Los monjes profesos que viven en clausura, dedicados por entero a la liturgia de las horas, el silencio contemplativo y el trabajo comunitario en el monasterio.
Laicos consagrados que, sin vivir en el monasterio, asumen compromisos formales de oración y servicio estrechamente unidos a la vida litúrgica de la comunidad.
Fieles que viven en medio del mundo y consagran sus vidas diarias, familias y trabajos bajo el espíritu de la Regla de San Benito.
¿Sientes la llamada?
Si buscas discernir tu vocación o experimentar el silencio monástico, nuestras puertas están abiertas para acompañarte en tu camino espiritual.
